martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
15/11/2017
     
Rompió Aníbal

La carta de ayer de quién fuera Jefe de Gabinete y ex candidato de CFK en la provincia acelera la descomposición del kirchnerismo y agudiza la soledad política de la ex presidenta. Aníbal Fernández no es Boudou o D'Elía y tampoco De Vido. El sindrome de Cristina y sus ministros. Lo que viene.

  El primer dato es el conflictivo final de la ex Presidente con la enorme mayoría de sus Ministros mas importantes.  El primer en irse fue Alberto Fernández antes tras la desgastante pelea con el campo en el 2008.  Luego fue el turno de Sergio Massa que apenas estuvo un año para regresar después a Tigre. Las diferencias se precipitaron los dos últimos años.  Florencio Randazzo y Juan Manuel Abal Medina reclamaron sin suerte una primaria abierta en agosto pasado y terminaron fuera de Unidad Ciudadana. Ahora es el turno de Aníbal. Que con ella fue todo: Ministro de Justicia, Secretario General de la Presidencia, dos veces Jefe de Gabinete y candidato en la Provincia cuando terminó derrotado por María Eugenia Vidal.

   Difícilmente haya un antecedente parecido en la política argentina. Una ex mandataria que termina enfrentada con cinco de sus ministros mas cercanos. Cada situación puede ser analizada de manera particular, pero es difícil no encontrar también razones generales en estilos y formas de conducción. Una puede ser la que explicó hoy el propio Aníbal Fernández : "Escribí la carta porque hace mucho que no puedo hablar con Cristina..." El ex  Ministro venía enviando señales hace un tiempo de sus diferencias con las estrategias de CFK y ayer se terminó el silencio.  El no es D'Elía ni Guilermo Moreno. Ambos hace rato que cuestionan el silencio de CFK sobre De Vido y Boudou y cuestionan la política de alianzas de Unidad Ciudadana con mucha presencia de Moreau y  la marginación del peronismo. Ahora también lo dice Aníbal Fernández  y el impacto es otro. Es un hombre de mucho peso en el hoy golpeado PJ bonaerense, cercano a Duhalde desde los 90 y con vínculo directo con intendentes y toda la dirigencia. Es cierto que muy golpeado tras la dura derrota con Vidal a quién descalificaba cómo Heidi. Y es verdad que el peronismo ni nadie paga derrotados, pero Aníbal Fernández sigue siendo una referencia de peso en el partido que gobernó la provincia casi treinta años. Julio De Vido es otra cosa. No es un periférico cómo Moreno o D´Elía y es verdad que manejó muchos recursos, pero también es cierto que su vida política fue mayoritariamente en Santa Cruz.

   La principal  molestia de Aníbal Fernández con  CFK es haber mirado  para otro lado a la hora de ser solidaria con gente que trabajó con ella 30 años.  Particularmente nunca entendió, cómo  gran parte del peronismo, la decisión del bloque de Diputados del FPV de no bajar hace quince dias a defender en el recinto el desafuero de Julio De Vido. Nunca nadie explicó las causas pero está claro que tuvieron el aval de la ex presidenta y eso aceleró las diferencias. 

  Antes hubo otras. " A mi también me dejaron completamente solo" dijo hace poco cuando habló de su derrota en la provincia. En ese caso ella lo impulsó particularmente para ser el candidato del peronismo cuando Randazzo dijo no. Luego, con el resultado puesto, la comunicación se interrumpió definitivamente . Ayer,  Cristina Fernández se manifestó muy de acuerdo con Pablo Moyano cuando dijo que "sería un orgullo ir preso con este Gobierno que solo pretende atacar los derechos de los trabajadores". Parece tarde, precisamente Moyano padre fue el primero con el que rompió tras aquel 54 % del 2011 que hoy parece haber durado solo un instante.