martes, 22 de mayo de 2018
   
 
29/08/2017
     
Sin nafta

El kirchnerismo multiplica reuniones con intendentes, mañana celebra en La Plata su apretada victoria en las PASO y ya cuentan votos de Randazzo pero nadie se ilusiona demasiado pensando en octubre. Mas polarización. Retroceso del voto progresista. Lluvia judicial en contra. Mejoría económica del oficialismo.

   
     El primer dato aportado por un encuestador cercano al cristinismo, previsiblemente, no trajo buenas noticias. Voto mas o menos Esteban Bullrich y Cristina Fernández de Kirchner se repartieron el pasado 13 de agosto el 68 % de los electores. . Entre ambos hoy ya llegan casi al 78%. Se acentúa la inclinación de muchos por volcarse a uno u otro en detrimento de Randazzo y Mazza.  La mayoría de los que abandonan al ex ministro se inclinan por CFK, pero el universo total de ese espacio apenas llegó al 5%. Massa en cambio alcanzó el 15 y en su caso quienes deciden abandonarlo se inclinan mayoritariamente por Cambiemos. 

   Este es uno de los problemas del kirchnerismo. El otro es el resultado. Mas allá que la victoria le fuese escondida el domingo de las elecciones,  no ganó por 5 o 6 puntos, no lo dejaron celebrar y nunca pudo aparecer el imaginado efecto contagio. La cuestión judicial tampoco le dará respiros. No sólo por la posible unificación de causas muy diversas cómo Hotesur, dólar futuro y Traición a la Patria sino por efectos colaterales cómo una nueva citación para Amado Boudou el próximo 3 de octubre. Esta claro que estas cuestiones no afectan el voto permanente del cristinismo, pero también es cierto que nada ayudan si la intención es buscar electores un poco mas allá de la grieta. El último dato que computan con  es el económico. El crecimiento de la actividad industrial del mes pasado, mas allá que se perciba o no, razonablemente será mostrado por el Gobierno cómo una muestra mas de la multiplicación de "brotes verdes".

 En el día de ayer Claudio Lozano dio a conocer un documento, números en mano, donde califica el resultado de agosto cómo "un espaldarazo a la gobernabilidad conservadora" señalando un crecimiento de Cambiemos a nivel país superior al 1.600.000 votos y marcando el retroceso no solo del kirchnerismo sino también de Sergio Massa. 

   El análisis agrega además: "Estamos frente a una experiencia politica que parece haber calado en profundidad en la estructura social agentina. Ha logrado plantear una idea de futuro que crece incluso en un proceso de ajuste. La intervención del  Estado ha sido colocada en el lugar del pasado, de la corrupción y de un progresismo decadente".

  Mas allá que el kirchnerismo comparta un todo o parte de esta mirada, su marco global marca el clima interno que se vivirá desde acá hasta octubre.