martes, 22 de mayo de 2018
   
 
23/08/2017
     
Tarde

La posibilidad de unidad antes de las elecciones de octubre entre CFK y Randazzo, mas allá de los gestos, hoy resulta impracticable. El momento era antes y con la división perdieron mucho los dos. Historias repetidas. Responsables. Funcionalidad a Macri. Ejemplos que no se escucharon. Saber restar y no saber sumar.

  Estaba cantado. Solo ellos no quisieron verlo. Y ambos deben lamentarlo. La ex presidenta puede llegar a ganar  las PASO esta semana en el recuento definitivo  pero el porcentaje que logró su ex ministro hubiese sido clave en términos de contundencia política. Para Vidal y Macri tampoco era lo mismo: Su principal adversaria hubiese estado casi en 40 puntos mas allá de su recorrida por Tribunales y una constante presión mediática. Randazzo afronta  problemas parecidos: cosechar apenas el 5 % de los votos en su primer intento personal por empezar a construir el post kirchnerismo en la provincia tiene mucho gusto a poco y nadie sostiene demasiado tiempo las banderas de un candidato que terminó en el cuarto lugar.

   Las responsabilidades del fracaso son compartidas. Cristina Fernández consideró que habilitar una competencia interna era convalidar cómo un par a quién ella consideraba en un escalón  inferior. Tal vez fuera cierto, pero era el mejor camino posible para que ella ensanchara su capital político. Cómo siempre escapó de lo diverso y eligió mas de lo mismo. No fue una novedad. Siempre estuvo incómoda con lo distinto o lo que no podía controlar. Cuando se quedó sola muy rápidamente se separó de Hugo Moyano -aliado clave de NK- y permitió el surgimiento desde Tigre de Sergio Massa. Antes había determinado que su  compañero de fórmula para su segundo mandato iba a ser Amado Boudou, olvidando que  su marido había optado por perfiles casi opuestos pero que le sumaban conocimiento o pluralidad: Daniel Scioli y Julio Cobos. 

  El planteo general de Randazzo pidiendo internas no era arbitrario:" A CFK le reconocemos  lo hecho y no consideramos que pertenezca al pasado, pero se perdió  contra Macri y  ahora es otro momento: pretendemos ser parte de las decisiones y no solo acatar y escuchar". Entendible, pero se rechazó la propuesta  de ser primer diputado  y el resultado obtenido es demasiado magro y de discutible futuro.  Tenía el ex Ministro que hacer un gesto de unidad y postergar el debate para después? Es posible. Tenía Cristina que extremar esfuerzos para que la interna fuese mas amplia y participativa? También.