martes, 22 de mayo de 2018
   
 
14/08/2017
     
No hacía falta

El Gobierno hizo ayer una elección histórica en la corta vida de Cambiemos. Ganó por 30 puntos en Capital y derrotó a caudillos inoxidables en Córdoba, San Luis, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz. Revalidó logros en Corrientes, Jujuy y Mendoza. Ganó en todo el interior de la provincia de Buenos Aires y se consolidó en muchos municipios del esquivo conurbano. No era necesario forzar las realidades electorales de Santa Fe y Buenos Aires. En ambas provincias hizo una muy buena elección pero lo que correspondía era mas calma, información y prudencia y menos celebración anticipatoria.

  Números en mano,  la victoria de Lilita Carrió en la Capital es tal vez  -pese a su magnitud inusual- lo menos llamativo. Mucho mas difícil de imaginar eran las derrotas de los Rodriguez Saa en San Luis, del MPN en Neuquén, de Verna en La Pampa y de Schiaretti - De la Sota en Córdoba. Los hermanos puntanos están hace 34 años en el poder y sobrevivieron y enfrentaron a casi todos, desde Alfonsín a CFK  y ayer perdieron contra Mauricio Macri. El MPN neuquino igual. Desde los Sapag para acá siempre pintaron  la provincia con colores propios gobierne quién gobierne en Buenos Aires.   La Pampa era hasta ayer otra intocable, siempre peronista y refractaria a cualquier alineamiento nacional.  Los cordobeses van por la quinta gestión del dúo  De la Sota - Schiaretti. Veinte años que chocaran ayer contra la "Coneja" Baldassi y un votante casi tan macrista cómo el de la Capital Federal. 

   Además de esto  Cambienos le ganó al kirchnerismo en la propia Santa Cruz y Gerardo Morales,  Ricardo Colombi y  Alfredo Cornejo ratificaron su liderazgo en Jujuy, Corrientes y Mendoza. Entre Rios fue otra provincia donde también sorprendió Cambiemos.

                                       SANTA FE Y BUENOS AIRES


      En la provincia gobernada por el Socialismo el oficialismo nacional armó lista propia con parte del radicalismo y tuvo una buena elección, perdiendo por menos de un punto contra un sorpresivo Agustín Rossi. El ex jefe de bloque kirchnerista venía de comportamientos electorales pobres y terminó postergando por poco a Cambiemos y por mucho mas a un candidato socialista que no llegó a los 14 puntos. Casi para celebrar la estrategia de Marcos Peña y José Corral, pero dieron por descontada demasiado rápido una victoria que terminó siendo solo mediática y aportando confusión  donde solo corresponde la verdad inobjetable de los números. 

   En Buenos Aires el detalle de lo que pasó es mas que positivo para Cambiemos.   Duplicó en votos en todas las secciones electorales del interior de la provincia a Unidad Ciudadana ( Segunda, Cuarta, Quinta, Sexta, Séptima, La Plata), ganó en la Primera (norte y oeste del conurbano ) e incluso se adjudicó la victoria en Lanús, de la Tercera. Esta, con la Matanza , Lomas y Quilmes incluídas, fue la mas desfavorable. Aquí CFK logró una ventaja de casi 13 puntos y por la masividad de la sección pudo emparejar el adverso comportamiento electoral del resto de la provincia. Todo previsible. Lo que se podía - y tenía que evitar- era la urgencia celebratoria.  Con los grandes logros en todo el país, con la impactante elección en todo el territorio bonaerense donde se podía ganar o perder por un voto,  por que tanta urgencia? 

   Cristina Fernández de Kirchner llegó al domingo imaginando un escenario donde ganaba por cinco o seis puntos. Ese resultado estuvo siempre muy lejos de la realidad. Por qué instalar deliberadamente entonces un registro engañoso sobre el número final de la elección?  Adrián Pérez dijo esta mañana que siempre el conteo de votos en la provincia se interrrumpe cerca del mismo porcentaje de votos (95 -96 %) y es cierto. Pero en este caso hay sólo siete décimas de diferencia y Unidad Ciudadana descontaba distancias de manera continúa. No era mas sencillo seguir contando y aclarar la cuestión hoy? Es cierto que esta elección no define nada, solo habilita a competir en octubre, pero simbólicamente ganar o perder por un voto implica mucho y en esa materia faltó transparencia y sobró apresuramiento.  La elección en la provincia de Cambiemos fue mas que buena, no era necesario forzar la realidad para que el resultado final terminar siendo mas una construcción mediática que la acabada expresión de la sociedad.

                                          
                                                        DURAN BARBA Y MASSA


     El ecuatoriano lo hizo otra vez. Salvo el propio Macri y Marcos Peña, casi todos dudaban de sus estrategia y casting de candidatos.  Fue el principal impulsor de la polarización contra CFK y el detalle terminó absorbiendo al diputado de Tigre. El Frente 1 País siempre se imaginó con un promedio de 20 puntos y terminó con cinco menos. Esa diferencia fue para Bullirch y eso le dio a Cambiemos la competitividad necesaria. Otros dos elementos explican además el resultado de ayer: la división Cristina - Randazzo , cantado que iba a terminar siendo funcional al oficialismo y la altísima imagen de María Eugenia Vidal, decisiva en la última semana de campaña.

  Durán Barba fue también clave para impulsar a Gladys González y Graciela Ocaña y el principal opositor a los intentos acuerdistas de Emilio Monzó, al margen ayer de  festejos y celebraciones. Elisa Carrió tampoco es amiga del consultor, pero Durán Barba parece ser desde hace años  el que mejor entiende a esa considerable franja de la sociedad (40 - 50% ) que se mueve al margen del politizado mundo dividido entre macristas y kirchneristas. 

   Sergio Massa es el otro protagonista central pero por una realidad diferente. Con el resultado de ayer queda afuera de la Cámara de Senadores, la sociedad con Margarita Stolbizer  condicionó su discurso peronista  ( detalle objetado por varios integrantes de su espacio) y apenas superó el 15 % de los votos.  Hace cuatro años logró derrotar al poderoso kirchnerismo casi en soledad. En este tiempo apostó siempre a la "avenida del medio" y a escapar de la grieta, esa que hoy parece le parece un laberinto.