sábado, 21 de julio de 2018
   
 
04/08/2017
     
Sin quórum

La mendocina de Cambiemos Patricia Giménez señaló que el oficialismo no tiene en agenda para este año la reforma laboral. El proyecto parecía ser alentado con firmeza por el Ejecutivo junto a modificaciones en el campo impositivo y previsional.

 Los sectores empresarios reclaman cambios en el sistema de contratación de trabajadores, el Presidente Macri denunció a abogados laboralistas señalando  al propio presidente del bloque FPV Héctor Recalde y  Jorge Triaca alertó que los asalariados deberían aceptar modificaciones a partir de una nueva legislación. Sin embargo,  la Vicepresidenta de la Cámara de Diputados señaló "no creo que el tema esté listo para ser debatido este año"

  A partir de esta definición se habilitan tres posibilidades:

                                                                                                           a) El Ejecutivo sólo mencionó el tema para calibrar la reacción de los Sindicatos y la sociedad.

                                                                                                            b) Otra vez la comunicación entre la Casa Rosada y el Congreso. no es buena y en Diputados no están informados de la estrategia post elecciones del Gobierno.

                                                                                                             c) La diputada conoce en detalle la composición de la Cámara y sabe que el oficialismo no tiene hoy por hoy el número necesario para modificar ninguna legislación laboral sin algún acuerdo previo con otros sectores parlamentarios. 

   La alternativa mas posible es la última. Giménez es la segunda de Emilio Monzó y lo que dice es un reflejo de la realidad. El Gobierno tuvo el año pasado logros importantes a partir de acuerdos con Sergio Massa y Diego Bossio que este año fue imposible de repetir. Los resultados de agosto y octubre, más allá que no modifiquen sustancialmente la composición de la Cámara, tendrán un peso político decisivo para la negociación que el Gobierno deberá entablar con la oposición. Un buen resultado significará  el mejor respaldo para avanzar con el tripode de reformas pero para eso hay que contar los votos primeros.  La elección que importa es recién el 22 de octubre y no parece que el tiempo que resta alcance para buscar algún acuerdo  en una Cámara atomizada y sin interlocutores con demasiado peso propio. 

     La reunión de ayer de los Gobernadores en la Casa de Entre Rios, unificados en el rechazo al razonable pedido de María Eugenia Vidal por mejorar la coparticipación que recibe Buenos Aires, es otra luz amarilla para el Gobierno en el Congreso. Por lo visto, no deberá lidiar ahora solo con el bloque kirchnerista y su oscilante vínculo con Massa sino también con diputados referenciados en mandatarios provinciales que están hoy mucho mas lejos del Ejecutivo que en el inicio de la gestión de Cambiemos.