miércoles, 21 de noviembre de 2018
   
 
21/07/2017
     
Los riesgos

Elisa Carrió es la cara visible de la estrategia del Gobierno sobre la situación de Julio De Vido: "Lo quiero preso" Si están los votos el miércoles que viene el "ir por todo" habrá resultado. Caso contrario el camino elegido puede volver a ser otro desacierto de Cambiemos en el Congreso donde el poder que maneja siempre es muy acotado.

 Hay tres maneras posibles de separar al ex Ministro de la Cámara de Diputados: 
       
                                                                                                                                                      a) Suspensión

                                                                                                                                                       b) Desafuero

                                                                                                                                                        c) Exclusión

   El Oficialismo eligió la última en una decisión impulsado escencialmente por la primera candidata a diputada en la Capital. Es el camino más resonante, el más marketinero en tiempos preelectorales: se va echado y sin ninguna posibilidad de regresar.  El primero y el segundo son también muy fuertes en materia política (los casos ocurridos en la historia de la Cámara desde el 83 hasta acá no llegan a superar los dedos de una mano) pero establecen  que corresponde aguardar el pronunciamiento de la justicia antes de tomar una decisión definitiva: "Nadie es culpable hasta que se determina lo contrario"

  La propuesta de Cambiemos recibió rápido el rechazo de dos diputados propios (Carla Carrizo y Ricardo Alfonsín) y también los reparos de Graciela Camaño, decisoria en el bloque massista. Sin embargo las objeciones fueron cediendo ante la cuestión política de máxima: No se puede aparecer protegiendo a Julio De Vido de ninguna manera. El vuelco de la reunión de comisión no alcanzó para poder firmar despacho y la cuestión quedó pendiente para el martes que viene,

  En el camino se multiplicaron las consultas sobre el camino  propugnado por Tonelli y Carrió y hoy viernes hay  mas dudas que certezas sobre el futuro de De Vido. El otrora poderoso ex ministro no tiene casi defensores  en la Cámara, pero también está claro que hay un número de diputados clave para decidir su futuro que tampoco quiere ser funcional a la estrategia de Cambiemos. El grupo es amplio: sectores del bloque PJ, cinco representantes de Santiago del Estero, tres de San Luis, 5 representantes del Movimiento Evita y otros tantos de la izquierda.  En todos los casos les resulta mucho mas razonable la suspensión o el desafuero, que separa al acusado pero aguardadando una decisión final de la justicia.

   Los pasos que vienen son el dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales ( Cambiemos firmará despacho de mayoría) y  el tratamiento en el recinto el miércoles. Aquí el escenario se complejiza para el oficialismo, que no tiene los dos tercios necesarios para excluirlo salvo que se ausenten muchos opositores y se reduzca el número necesario para alcanzar la mayoría especial exigida. Si logran el objetivo, celebración y champan. Si fallan con el número florecerán reproches por elegir una estrategia de máxima que impidió sumar votos decisivos.