martes, 22 de mayo de 2018
   
 
19/07/2017
     
Todavía falta

El oficialismo y el Frente Renovador avanzaron mucho en el intento por separar a Julio De Vido de la Cámara de Diputados pero resta el dictamen, la defensa del acusado y conseguir la mayoría especial que la situación requiere. Dudas sobre el bloque PJ. La posición de Ricardo Alfonsín y Carla Carrizo.

    Salvo por disciplina y homogeneidad de bloque en el Frente para la Victoria - mas en tiempos electorales -  cuesta mucho trabajo imaginar a algún diputado que decida no acompañar la salida de la Cámara del otrora poderoso Ministro. El dato es el principal valor para Cambiemos pero todavía faltan saldar diversas cuestiones. Para concretar el objetivo se requieren dos tercios de los presentes y los números siguen siendo finos. Por el tamaño propio del bloque de De Vido, las  divergencias de procedimiento dentro del oficialismo que hoy aparecieron con mucha contundencia y el reservado comportamiento del grupo de legisladores que rodean a Diego Bossio. Está en zona de riesgo, habrá muchas presiones mediáticas y judiciales y la semana será larga.

  Las diferencias de Elisa Carrió con Ricardo Alfonsín y Carla Carrizo no son menores. La diputada que ahora acompaña en la lista de Capital a Martín Lousteau apoyó el proyecto con reservas tras objeciones de peso: " Hay dos caminos previstos. El artículo 66 que permite la exclusión por inhabiidad moral y el 70 que plantea el desafuero por delitos contra la administración pública. El primero no corresponde y puede ser rechazada por la Corte. No hagamos una movida para los medios, seamos serios" Ricardo Alfonsín dijo por su parte que "no podemos comernos el caníbal. El imperio de la Ley no solo es para respetarlo cuando la ley nos conviene"

   Plantear el desafuero significa también que si la justicia no comprueba los presuntos delitos contra la administración pública el acusado estaría en condiciones de volver a ocupar su banca. Esto en la realidad no ocurre porque nunca ningún  caso de estas características se resuelve en dos años, pero la sola posibilidad es el principal motor del pedido de exclusión de Carrió. Aprobar su salida por esta causa es mucho mas estridente en términos de comunicación y no hay regreso posible.