martes, 22 de mayo de 2018
   
 
03/07/2017
     
Reforma judicial

Renuncia sorpresiva a su candidatura cómo Diputado. Llamativa designación en Jefatura de Gabinete. Fernando Sánchez y la causa real de su traslado al Ejecutivo junto a Peña, Quintana y Lopetegui. La gran apuesta de Carrio. Alerta en el Poder Judicial. El rol de Lorenzetti y Gils Carbó.

 Recién el fin de semana alumbró  alguna  explicación medianamente clara sobre el futuro político del dirigente de mayor confianza de Carrió en la Coalición Civica. El primer dato relevante era su incorporación oficial al Gobierno. Hasta aquí su jefa y particularmente el diputado habían sido remisos a este paso. De manera reservada indicaban preferir  expresar su acompañamiento al Presidente desde el ámbito parlamentario y no desde otros lugares de gestión:" lo que mejor sabemos hacer es fiscalizar y controlar". Ese análisis había sido el de meses atrás cuando al mismo Sánchez le fue ofrecido el control del juego en el país.  El cambio de actitud obedece a una propuesta irrechazable y plenamente convalidada por su sector: Ser parte principal de la ambiciosa Reforma Judicial que imagina el Gobierno para un mediano plazo.


  La decisión implica su llegada a la mesa mas chica y poderosa del poder y otra prueba de la notoria influencia de Elisa Carrio en este momento de Cambiemos. No se conoce ni siquiera un borrador sobre sus ideas en materia de Reforma Judicial pero si están muy claras las históricas diferencias de Lilita con jueces y magistrados en general y particularmente con el Presidente de la Corte.  Ella ha dicho siempre, por caso, que hay dos cuestiones que con Macri son innegociables: "Angelici y Lorenzetti". Acotar la influencia del primero puede ser un poco mas sencillo para el Presidente, pero mucho mas sensible y compleja con el segundo.

  La voz de alerta sobre la próxima misión de Fernando Sánchez ya es un dato explícito en la Justicia, donde todavía está muy presente el sonoro fracaso de Cristina Fernández de Kirchner cuando alentó idénticos propósitos sobre el final de su gestión.  La mirada desde Tribunales no es la mas optimista: "Los hombres de negocios discuten hoy sobre las consecuencias en la Economía de un posible triunfo de CFK en las próximas elecciones. Mas allá del resultado habría que agregar otro detalle  poco tranquilizador para la Seguridad Jurídica y es el profundizar en el mediano plazo un eventual conflicto entre el Gobierno y la Corte cómo cosecuencia de esta reforma" Cualquier avance que intente el Ejecutivo en la materia incluye también el eventual desalojo de la Procuradora Alejandra Gils Carbo y el detalle también dependerá en grado sumo de los resultados de octubre.

  "Ellos son mis ojos" dijo hace tiempo el Presidente de Peña, Quintana y Lopetegui y la frase fue contundente. Alfonso Prat Gay, Isela Constantini y Susana Malcorra fueron tres de los casos donde su salida tuvo que ver con diferencias con el triunvirato. Incorporar a a ese grupo a un extraño cómo Fernando Sánchez solo puede obedecer a una apuesta trascendente cómo es una ambiciosa reforma judicial. Su asunción se demorárá algunos meses para no perder un voto en Diputados pero la decisión está tomada. Nada de lo que viene le será sencillo. Porque dependerá mucho del incierto número final de las elecciones y la previsible resistencia de los jueces. Mas corporativos que nadie y con el tiempo jugando siempre a su favor.