martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
12/06/2017
     
De última

La actitud expulsiva de CFK. Falta de conducción. El capital de Randazzo. La responsabilidad de ambos. Apoyos menguados.


    Pocas conducciones políticas dilapidaron tantos soldados propios cómo CFK en tan poco tiempo. Su liderazgo a solas, post  fallecimiento de Néstor Kirchner, comienza a fines de 2010. En estos años se alejó primero Hugo Moyano junto a la mitad de la CGT,  en el 2013 se fue  Sergio Massa para originarle la ruidosa derrota de ese año en la provincia de Buenos Aires y hoy están en la vereda de enfrente Florencio Randazzo, Alberto Fernández, Juan Manuel Abal Medina, algunos intendentes, dirigentes gremiales cómo Antonio Caló y el Movimiento Evita. Demasiado para una estructura política que pretende superar  los tres tercios en los cuales se dividen las preferencias sociales en los últimos años. 

   Cristina Fernández de Kirchner, cómo jefa,  debería arbitrar en  las diferencias entre sectores y conducir el conjunto. No ha querido o no sabe hacerlo. No contener a sus ex Ministros o Jefes de Gabinete limita sus aspiraciones políticas y vocación por conformar mayorías. Lo suyo no es el abrazo de Elisa Carrio a Macri con quién siempre reconoció  diferencias éticas. Randazzo y su gente solo pretenden una conducción mas participativa y menos centralizada. 

 El momento políico, sin embargo, no ha ayudado a los reclamantes por menos verticalismo. Mayoritariamente los intendentes no han acompañado a Randazzo por una cuestión muy simple: La PASO provincial se trasladaría a cada uno de sus distritos y a niguno le interesa hoy poner en debate su liderazgo comarcal. Los adversarios tampoco colaboraron. Macri y Vidal van a armar la lista de Diputados y Senadores sin ninguna consulta popular y en el marco de la mesa chica mas reducida posible. Sergio Massa y Stolbizer igual. La izquierda también pretende acuerdos cupulares. En este escenario el cristinismo ortodoxo pregunta ¿Por que tenemos que ser nosotros los únicos que habilitamos las PASO? ¿Hacemos una elección para que se metan por la ventana todos los que no participan de otra primaria?

  La falta de acuerdo  antes del miércoles -  perspectivas poco  promisorias - puede marcar un futuro  problemático para ambos. Si CFK es candidata afrontará una pelea clave resignando antes de empezar cinco o seis puntos que pueden ser decisivos en su pelea frente a Massa y Cambiemos y el votante del FPV cuestionará esa  falta de unidad. Para Randazzo lo mismo. Si el peronismo pierde frente al oficialismo o el Frente Un País se lo habrá de señalar cómo el responsable de no haber favorecido un proyecto electoral mas compacto.  Por separado ambos dicen que el objetivo principal es frenar a Macri. Hasta aquí no ha superado lo discursivo.  En los hechos la falta de unidad sigue siendo el detalle mas funcional al Presidente en tiempos preelectorales.