martes, 17 de octubre de 2017
   
 
07/06/2017
     
Divorcio

El acuerdo parece hoy muy lejano en el peronismo. Para CFK no es un buen indicio electoral la falta de una estrategia que contenga a todos. Randazzo y un camino declinante en materia de apoyos. La cuestión judicial.

  El primer dato concreto para explicar el momento del peronismo en la provincia es el siguiente: Hace seis meses nadie suponía este presente de CFK en cuanto a intención de voto. El número sorprende a propios y ajenos. Fortalece a los primeros y complica a los segundos. Gran parte del PJ imaginaba a una ex presidenta  golpeada por causas judiciales y  con mas pasado que presente. Por eso - no solo Randazzo - muchos consideraban  indispensable la construcción de un espacio renovado y discutir mas la gestión de Macri que errores o aciertos de Cristina.

  La ex presidenta tiene su núcleo duro de adhesión en los sectores mas humildes del Conurbano. Daniel Arroyo, massista, indicó que allí "aman a Cristina" y un encumbrado dirigente de Cambiemos reconoció que "puede ganar en octubre". El clima divorcista, sin embargo, es un mal dato para ella. La falta de acuerdos con el sector de Randazzo (Katopodis, Zabaleta, Movimiento Evita, Alberto Fernández, Juan Manuel Medina) puede ser decisivo para su suerte electoral.  Es cierto que ninguna encuesta dice que su posible adversario  mide mas de 5 puntos, pero el detalle es el siguiente:

    -----En una elección de tercios (Cambiemos, Massa y FPV)  tres o cuatro puntos pueden ser decisivos. Y si no mirar lo sucedido en Corrientes.

    ----- La falta de coincidencias con un sector que ni siquiera se dice anti kirchnerista -solo reclaman la toma de decisiones de manera mas horizontal - volvería a confirmar la capacidad de CFK para controlar lo homogéneo y su carencia de estrategia para conducir lo diverso.  Elisa Carrio siempre explicó sus mil diferencias con Macri, pero también aclaró que la sociedad que conformaron era el único camino posible para derotar al FPV. Si la ex presidenta no puede contener a un conjunto de ex ministros y jefes de gabinete está ante su primer obstáculo para la campaña.

   ----  Randazzo también es dueño de problemas propios. 

                                                                                                         a) Nunca imaginó la intención de voto que tiene CFK  a esta altura de la carrera electoral.

                                                                                                          b) Su prédica por las PASO puede ser atractiva para sectores independieentes, pero la gran mayoría de intendentes del PJ nunca compartieron la idea. La eventual interna complica la vida política de cualquier jefe comunal y siempre las miraron con recelo.

                                                                                                           c) Por cuestiones de estrategia ( quiso anudar  previamente el  mayor respaldo posible) nunca dijo nada  explícitamente  y resultó un candidato mudo. Hoy están las consecuencias a la vista. 

    Las posiciones divergentes entre Randazzo y los intendentes es de lógica pura. El ex Ministro es muy razonable cuando plantea una natural renovación de dirigentes y mayor democracia interna: "Cristina perdió -dice un ladero suyo- no puede seguir tomando decisiones cómo si no hubiese pasado nada" Los jefes comunales son mas coyunturales  " Las elecciones son en octubre y la que mejor mide es ella. Vamos allí que es el mejor lugar para garantizar lo que tenemos"

  La lista de Unidad parece hoy difícilísima. Los cristinistas le ofrecen a Randazzo el primer lugar en la lista de Diputados y se enorgullecen de su generosidad. La respuesta hasta aquí es negativa: "no solo es cuestión de cargos"

  El camino judicial sin acuerdo es complejo. Una opción posible del Cristinismo sería  recurrir  la eventual presentación de Randazzo e  impedir su participación en las PASO. La otra podría ser resignar la clásica sigla del FPV  y anotar a CFK  cómo cabeza del Frente Ciudadanos.