martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
02/05/2017
     
La gran deuda

Con el asesinato de Araceli y el ataque al fiscal Cartasegna la Bonaerense vuelve a mostrarse inmanejable. El temor de la sociedad y el prolongado fracaso de la dirigencia política en su intento por controlarla. Fallidos históricos.

  Hace 30 años, sorprendido y enojado, un recién designado  Ministro de Gobierno de Cafiero decía : "Todavía no me senté en mi oficina y ya me ofrecieron 10 millones de dólares para mirar por otro lado en cuatro delitos: Piratas del asfalto, juego, prostitución y droga" Parecía una exageración en un dirigente acostumbrado a declaraciones fuertes. En casi 35 años de democracia pasaron por la provincia siete gobernadores (cinco peronistas), decenas de jefes policiales, varias intentos de reformas de las institución y desde legalistas cómo Arslanian a predicadores de la mano dura cómo Aldo Rico. Todo fue para peor. 

  Duhalde habló en su momento de la "Maldita Policía", Scioli apostó sobre el final de su gestión a los Cuerpos Municipales y María Eugenia Vidal, en medio de amenazas y condicionamientos, les exigió  a miles de comisarios a presentar su declaración jurada de bienes. Siempre pasó muy poco. La sociedad ha visualizado   a la dirigencia política cómo cómplice del descontrol y puede ser cierto en algunos casos. Nunca fue desmentida la historia de finales de los noventa donde ante la grave crisis económica y los reiterados pedidos de mejoras salariales hubo guiños desde el poder para que la "Fuerza recaudase por mano propia". También es verdad otra cuestión mas grave: amén de estas concesiones hubo y hay una enorme impotencia para encontrar alguna solución .

  La investigación de la muerte de Araceli Fulles y los golpes y amenazas recibidos el fin de semana por el Fiscal Fernando Cartasegna son las últimas muestras de la impunidad. En el primer caso desviaron la investigación tres oficiales que ya habían sido señalados y acusados de lo mismo en el caso de Candela, la nena de 11 años secuestrada y asesinada hace unos años también en San Martín. La Fiscal interviniented le tomó declaración al acusado hoy detenido de casualidad en la Villa 1-11-14 tres veces y siempre lo dejo volver a su casa. Los padres de la fallecida señalararon repetidamente el domicilio de Badaracco cómo sospechoso y sin embargo la policía intervinienre nunca encontró nada hasta que un perro de la repartición se plantó en el lugar. Dos de los sospechosos de participar del crimen junto al principal acusado, recordamos, son hermanos de uno de los oficiales encargados de investigar.
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  El Fiscal atacado el fin de semana indicó hoy que tiene a cargo varios casos sensibles pero supone que el origen de la golpiza está referido a un dictamen en preparación sobre sobres con dinero que se distribuían en distintas comisarías de La Plata "Uno utilizaba un uniforme  viejo y otro tenía un vocabulario claramente policial"  "Son unos tarados -agregó - no me gusta que digan que voy a terminar cómo Nisman o conozcan la vida de mis hijos, pero voy a seguir investigando"

  El resumen es complicado y las perspectivas preocupantes. De la convivencia de comisarios vinculados a distintos delitos con Fiscales cómo Graciela López Pereyra, que delega todo en personal altamente sospechoso, nunca  pueden esperarse resultados favorables. El dato mas relevante en todos estos años, sin embargo, es el siguiente: El contrato social entre la policia y los ciudadanos esta roto desde hace décadas. Cuando esta enfermo llamás al médico y cuando hay un incendió esperás que lleguen los bomberos.  En Buenos Aires y la Argentina está muy claro que recurrir a la policía nunca representa la mismas certeza.