martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
23/04/2017
     
Los heridos

María Eugenia Vidal, Ricardo Lorenzetti, Christian Ritondo, Gustavo Ferrari, Enrique Nosiglia y Daniel Angelici fueron algunos de los señalados por Carrió la semana pasada desde su multiplataforma personal en el Grupo Clarín. Nadie respondió de la misma manera pero tienen memoria y ninguno olvida. La historia recién empieza.

  Los maltrató a todos públicamente y además se mostró a solas en Olivos con el Presidente. Para el Gobierno también hay logros de peso: Con  Elisa Carrió candidata en Capital desactivó rápido la insubordinación de Martín Lousteau, blinda politicamente a Horacio Rodriguez Larreta en el distrito madre del PRO, tranquiliza a la Gobernadora de Buenos Aires que no la quería cruzando la General Paz y a falta de resultados económicos centraliza en ella la pelea contra la corrupción del kirchnerismo cómo principal bandera electoral. Sin embargo, los costos pueden no ser menores y a corto plazo. 

   Desde el lunes no hubo que indagar demasiado para dar cuenta del profundo malestar que habitaba en La Plata tras señalar que "María Eugenia no me quería cómo candidata". Innecesario y gratuito, dicen. Christian Ritondo, otra vez apuntado por vínculos con el narcotráfico junto a su Jefe de Policía Pablo Bressi solo indicó públicamente "que a veces está mal informada" pero está claro que la opinión mas reservada fue mucho menos condescendiente. 

   Antes había calificado cómo "delincuente" a Jorge Macri y ahora también mencionó a Gustavo Ferrari. Todos los mencionados trabajan muy cerca de la Gobernadora y  la andanada de adjetivos descalificadores solo complica la estrategia y las posibilidades en un año electoral donde lo que menos se necesita es "fuego amigo".

   Ricardo Lorenzetti por supuesto que es un tema aparte y fundamental de la cuestión. Recibió gestos de apoyo de la Vice Gabriela Michetti y del Ministro Garavano y está claro que ningún escenario parlamentario anticipa hoy la posibilidad del Juicio Político en su contra. Alvaro González, presidente de la Comisión respectiva, fue muy claro al graficar los números disponibles: " Para que haya despacho y habilitación del tema en el recinto se necesitan 16 votos sobre 31 y Cambiemos es clara minoria. No voy a ser yo quién encabece las negociaciones para buscar número en un tema tan delicado cómo enjuiciar al titular de uno de los poderes del Estado. Y además -agregó- en la Cámara necesitamos 175 votos, mayoría especial. Alguien lo ve posible?"

  La presunta calma del Congreso es solo un paliativo. La profunda incomodidad de Lorenzetti hace ancla en otras cuestiones que el Parlamento no resuelve:

         ------     Las continuas avanzadas declarativas en su contra de la propia Carrió y otros dirigentes de la Coalición Civica cómo Fernando Sánchez o Paula Olivetto.

         ------     La elección de idéntico camino por parte de María Romilda Servini, ex Cubría. En cruzada personal contra el rafaelino por el límite de 75 años y el despido de su hijo cómo administrador de la Corte.

         ------     La perdida de peso específico propio en el control de los otros miembros del máximo tribunal. Perfil contó ayer que ante algún pedido de respaldo del Cuerpo la frase de Highton de Nolasco fue "Con Carrio arreglate solo. No nos metas a nosotros que es un tema tuyo"

    Su  movida de la semana fue una carta documento a la Diputada pidiendo terminar con esta "guerra política que yo no empecé" pero hay además un detalle muy sensible para el Gobierno y es cuando alerta que esta disputa puede "afectar la seguridad jurídica".  Macri y sus Ministros señalaron repetidas veces que la conflictividad gremial y social es una traba continua contra el arribo de potenciales inversores. Aquí Lorenzetti dice lo mismo pero apunta como causante contra la prinicipal socia de Cambiemos.

   Los últimos indignados pertenecen al capitulo UCR capital. Lilita candidata  es un golpazo contra Lousteau pero suponer que la historia termina allí puede resultar un poco apresurado.  Impedir que el ex embajador en EEUU participe de la interna de Cambiemos es decirle a  la conducción del partido - que tiene en Enrique Nosiglia a su referente y a Daniel Angelici cómo activo operardor - que este no es su tiempo, que hay que esperar dos años mas. Hasta aqui, lo dijo Emiliano Yacobitti el sábado, no aceptan la estragegia del PRO. Si el conflicto escala está también en claro que que el Gobierno y Carrió no deberán lidiar precisamente frente a aprendices. 

  Conclusión:   Mauricio Macri tuvo siempre importantes aciertos políticos y de estragegia cómo presidente de Boca, Jefe de Gobierno y eligiendo los ejes que lo llevaron a derrotar a Scioli en diciembre del 2015.  Tal vez ahora esté transitando otra vez el camino correcto, pero también es llamativo que el encumbramiento de Carrio genere cómo nunca  tanto malestar e incomodidad en históricos y muy allegados.